SOY UN SOLITARIO Y CONMIGO VIENE EL MOVIMIENTO
Salía del trabajo con la determinación de mojarme. Llovía a raudales y me he quedado quieto, solo en medio de la calle. Me he dicho: soy un solitario y contigo viene el movimiento. Avanza y oblígame a distanciarme de todo aquello que altera el mecanismo de mis latidos, que electrifica y tensa toda mi musculatura, que envenena mis cuerdas hasta hacerlas arder. Entierra el recuerdo y desprotégete de lo convenido antes de acabar ido, dañado y arrepentido. Soy un solitario y conmigo viene el movimiento. La buena estrella es Ella. Yo, soy un solitario. Me he mordido un nudillo y ha rezumado una gota de sangre para firmar mi propio pacto. Soy un solitario. Huye de aquello que te haga daño. Repítemelo. Huye de puntillas, sin hacer ruido, sin molestar… Avanza y respira. A mi alrededor todo se pone en pausa. Me mojo y avanzo con determinación.

